Cada objeto que ya no usas es una oportunidad de esperanza para una familia que lo necesita. Te facilitamos todo el proceso: llamamos, coordinamos y recogemos sin costo en Lima y Callao.
Solo toma 30 segundos. Te contactaremos pronto.
🔒 Tus datos están seguros. Solo los usamos para coordinar el recojo.
Juntos creamos historias de esperanza que transforman vidas para siempre.
Lo que ya no usas puede ser exactamente lo que alguien más necesita para salir adelante.
Refrigeradoras, cocinas, licuadoras y más
Esa licuadora que guardas puede preparar el desayuno de una familia cada mañana.
Celulares, tablets, computadoras y accesorios
Tu celular viejo puede ser la herramienta que alguien necesita para encontrar trabajo.
Sillas, mesas, camas, armarios y más
Esa silla que ya no usas puede ser donde un niño haga sus tareas cada tarde.
Prendas de vestir, zapatos y accesorios
Esa camisa que ya no te pones puede darle confianza a alguien en su entrevista.
Peluches, juegos educativos y libros
Ese peluche guardado puede ser el mejor amigo de un niño que se siente solo.
Papel, cartón, vidrio, plástico y metales
Esas cajas y papeles se vuelven dinero real para ayudar a más familias.
Tu donación está a solo unos clics de distancia. Nosotros nos encargamos de todo el resto.
Cuéntanos qué quieres donar y déjanos tus datos. Te responderemos al instante.
Nuestro equipo te contacta para agendar el recojo en el horario que mejor te convenga.
Vamos donde estés a recoger tu donación. Sin costo, sin complicaciones, solo tu generosidad.
Cada donación cuenta una historia. Descubre cómo tu ayuda transforma vidas reales.
Descubre las experiencias reales de quienes decidieron donar y cambiar vidas.
Mi mamá tenía un montón de ropa guardada que ya no usaba. Cuando llamé a Emaús, vinieron al día siguiente y se llevaron todo con tanto cariño. Me emocioné al saber que iba a ayudar a otras familias.
Tenía una laptop que ya no funcionaba bien y pensé que no servía para nada. Los chicos de Emaús me explicaron que la iban a reparar para dársela a un estudiante. ¡Qué alegría saber eso!
Donamos los juguetes de mis hijos que ya crecieron. La sonrisa del joven que vino a recogerlos me llenó el corazón. Saber que otros niños van a jugar con ellos no tiene precio.
Mi esposo falleció y me quedé con sus herramientas de carpintería. Cuando supe que Emaús las daría a alguien que las necesite para trabajar, sentí que era lo correcto. Él estaría feliz.
Tenía muebles ocupando espacio desde hace años. El equipo llegó puntual, fueron súper respetuosos con mi casa y se llevaron todo sin generar desorden. ¡Profesionales de verdad!
Mi refrigeradora vieja seguía funcionando pero compramos una nueva. En lugar de botarla, la donamos. Me escribieron después contándome que se la dieron a una familia que la necesitaba urgente.
Coordiné desde WhatsApp súper fácil. Me mandaron la ubicación en tiempo real cuando venían, llegaron exacto a la hora y terminaron en 20 minutos. ¡Así debería ser todo!
Doné libros universitarios que tenía guardados desde hace 10 años. Me explicaron que los van a dar a estudiantes de bajos recursos. Es hermoso saber que seguirán educando a otros.
Mis papás son mayores y tenían muchas cosas acumuladas. Los muchachos fueron súper pacientes con ellos, les explicaron todo con cariño. Eso no se ve todos los días.
Cada donación es una oportunidad para cambiar vidas. Únete a nosotros y transforma esperanza en acción.